La depresión, las angustias, las tristezas, todo lo tapo con una sonrisa. Hago de cuenta de que todo esta bien, de que nada me pasa, de que nada me importa...
Cada caída, cada tropiezo, me hizo levantar con mas fuerza.
Cada lagrima, y cada llanto me vuelve mas fuerte. Pero aun así, aun luchando ya hace bastante, sigo siendo débil. Creo en mi un tiempo, en que puedo ser fuerte y salir adelante, en que no volveré a lo mismo, pero luego todos esos pensamientos y palabras se esfuman y quedan en el aire. Vuelvo a recaer, vuelvo a ser débil, y me empieza a importar lo que los demás piensen de mi.
Temo a algún día terminar mal, a tomar coraje y hacer lo que la gente dice que esta mal y no es la solución.
Llorar ya no me desahoga, me siento peor al pensar que ya no hay salida para mi, que cuando soluciono un problema, con mucho esfuerzo y dificultad, llegara otro.
Cuando mi mundo se cae, cuando todo deja de alegrarme ahí dentro, me deprimo. Si el lugar donde me tranquilizo, si me escapo del mundo real para ir a mi mundo, y ese mundo esta roto, destrozado, ¿cómo se supone que tengo que sentirme?
Llega un momento, en el que te entregas, en el que ya dejas que el dolor te domine.
Te cansas, te cansas de siempre la misma puta mierda, de siempre estar mal, de intentar mejorar y que todos tus intentos fracasen.
De sentirte sola, de que nadie te entienda, que solo te digan
-Has esto y esto, no es tan difícil, estas mal por algo que no importa-
Cuando en realidad no saben lo importante que es para ti. Es fácil de decir para el que no lo sufre y no lo siente...
Muchas personas terminan mal, se suicidan, se quitan la vida, por que creen que es la solución, por que no creen que lo es solo por momentos como yo. Eso no debería pasar.
Hay que buscar y encontrar una motivación, algo que nos haga seguir, seguir luchando y no rendirnos.



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